Cigarette 50′ Marauder SS: la bestia

El famoso astillero Cigarette de Florida revolucionó el mundo de la motonáutica de competición de mar abierto, Offshore, en los años sesenta con sus afilados “pinchapeces” diseñados por mítico Don Aronow, desde entonces ha llovido mucho, pero Cigarette sigue produciendo formidables y veloces monocascos propulsados por poderosos motores, casi siempre de gasolina… de mucha gasolina.

El 50 pies Marauder SS es uno de los mayores barcos que actualmente construye Cigarette, se trata de un enorme monocasco, directamente derivado de los barcos de competición, largo, sumamente estrecho y escasamente civilizado, capaz de proporcionar chorros de adrenalina a los adictos a la velocidad y a los vapores de gasolina quemada., heredero, no solo de la tradición de la motonáutica de alta mar, también de los contrabandistas de licor y tabaco que, especialmente en la época de la Prohibición, pusieron las bases para el desarrollo técnico de estos barcos y sus primitivos propulsores.

El barco
Casco y cubierta, mamparos y contramoldes están construidos en materiales compuestos de última generación a base de fibra de carbono, lo que proporciona un conjunto resistente, rígido y extraordinariamente ligero, capaz de soportar las brutales aceleraciones y deceleraciones y los tremendos impactos contra las olas que se producen navegando por encima de los 60 nudos.

La bañera y el puesto del piloto
El puesto de pilotaje y el espacio para el navegante son elementos muy importantes en este tipo de barco tan extremo. En la competición Offshore, de donde proviene el 50´ Marauder SS, los barcos son controlados por tres tripulantes. El patrón conduce, el “throttler” está encargado de manejar los gases de los motores, puesto vital ya que de él depende obtener la máxima velocidad y seguridad, conservando la mecánica. El tercero es el navegante, función también vital puesto que un pequeño error a estas velocidades puede significar, perdidas irreparables.

A bordo del 50´ Marauder SS el piloto también controla los mandos de los motores, ya que no existen los requerimientos y las urgencias de la competición, al otro lado, separados por el paso al interior, se encuentra el puesto del acompañante, que puede realizar la navegación, dispone de un amplio salpicadero donde se instalan los equipos electrónicos y de comunicaciones.

La bañera se completa con tres asientos individuales un poco más a popa. Sobre la tapa de la sala de máquinas aparece un solárium, solamente utilizable cuando el barco está parado, so pena de salir volando para amerizar de forma violenta. Más a popa y protegiendo las colas Z, las hélices y los flaps se encuentra un arco de acero inoxidable que también hace las funciones de plataforma de baño.

El interior
Como añadido meramente anecdótico indicaremos que el Cigarette 50´ Marauder SS dispone de una pequeña cámara en su interior, con dos filas de asientos enfrentadas, un pequeño aparador, la imprescindible nevera y poco más. Lo aconsejable es abstenerse de estar en el interior cuando se navegue.

El barco incorpora, además, un poderoso equipo de sonido, por potencia que no quede, con altavoces colocados por todas partes, incluso bajo los asientos de popa. El amplificador tiene que ser eficaz para poder imponerse al rugido de los motores y al aullar del viento de 70 nudos o más, creado por el barco a buena velocidad. Pero en esta tipo de barcos parece que resulta importante añadir alguna música “tecno” al sonido de los motores.

En el corazón de la bestia

En lo referente a la máquina el astillero ofrece dos opciones, ambas sobre motores Mercury Racing V 8 de 9 litros de cubicaje, biturbo, inyección electrónica y 32 válvulas con árboles de levas en cabeza y todo lo demás que se les pueda ocurrir a los ingenieros. Dependiendo del “apriete” pueden entregar 1.100 o 1.550 caballos de potencia a 6.500 vueltas, más o menos como los motores de los cazas de la Segunda Guerra Mundial, que se transmiten al agua mediante reductoras hidráulicas Mercury Racing y colas Z.
Estos motores son, además de poderosos, sumamente elásticos, de tal manera que también se puede navegar a velocidades moderadas e, incluso, respetar las limitaciones existentes en puertos y canales de navegación.

Muy lejos quedaron los Detroit V8 de los años sesenta que utilizaban los Cigarrete de competición de entonces, con sus 8,2 litros de cilindrada sus ocho carburadores atmosféricos dotados de las tradicionales y elegantes trompetas de admisión que “solo” daban 450 caballos, una vez apretados y que, eso sí, consumían ingentes cantidades de gasolina.


La fiera sobre su remolque, todo un exceso made in USA.

Ficha técnica
Eslora – 15.72 m
Manga – 2.43 m
Calado – 1.98 m
Desplazamiento – 11.13 Tm
Combustible – 1.257 L
Motor – 2 x 1.550 cv V 8

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