Prueba de mar – Vesevus 35, atractivo crucero semirrígido fueraborda

La veterana y experta mano de Náutica Pep Campos, gran especialista mallorquín en todo lo referente a las lanchas semirrígidas, el astillero napolitano Mv Marine nos presenta su modelo Vesevus 35, un interesante y polivalente crucero de día, capaz de afrontar travesías costeras o interinsulares. Durante el Salón Náutico de Palma tuvimos la oportunidad de probar a fondo este interesante barco.

Versevus 35 es una excelente plataforma de baño, un reducto donde parar el día fondeado, un confortable espacio para pasar la noche en una cala y despertarse de amanecida en sublime comunión con la naturaleza y, además, un excelente barco, muy adecuado para la navegación familiar.

El barco

El casco está sólidamente construido en fibra de vidrio y resina de poliéster, cuenta con ocho compartimentos inflables con diámetros entre 77 y 55 centímetros, realizados en neopreno hypalon de la mayor densidad del mercado.

La unidad que probamos en la bahía de Palma estaba propulsada por dos motores fueraborda Evinrude de 300 cv que proporcionaron una velocidad máxima de 48 mudos a 5.800 RPM y un confortable crucero rápido de 30 nudos a 3.500 vueltas. Para maniobrar en puerto la presencia de dos motores facilita sensiblemente todo. A 500 RPM, que es el régimen mínimo o ralentí, el barco se mueve a 2.5 nudos. El consumo a régimen de crucero es de 1,2 litros/milla por motor, de tal manera que su autonomía puede alcanzar las 300 millas, alcance perfecto para saltar de la costa peninsular a las Baleares y de isla en isla. En el atlántico es posible navegar de ría en ría por Galicia y la costa cantábrica o realizar largas expediciones de pesca en el golfo de Cádiz. También puede afrontar con soltura el tráfico entre las Islas Canarias.

Cubierta, bañera y alrededores

La bañera es el centro de la vida a bordo, en navegación o en apacible fondeo. Arrancamos por la proa donde aparece una peana forrada de teca que tiene varias funciones. Sirve para saltar del barco a tierra cuando amarramos de proa y facilita las maniobras de amarre y fondeo, incluye una cornamusa retráctil, un poco más a popa está el pozo de anclas, el resto del espacio lo ocupan el espectacular solárium situado sobre el techo de la cabina y dos pasillos laterales.

En la isla central, bien protegida por un eficaz parabrisas, está el puesto del piloto, a estribor, dotado de un banco doble y la correspondiente consola para los instrumentos de navegación y electrónica en general, los controles de los motores y los interruptores eléctricos, además de la timonera. A su derecha en una repisa al efecto se sitúan los mandos de los motores, todo ello presidido por un imprescindible compás de burbuja.

El acceso al interior ocupa el resto del espacio frontal de la isla.

Ya en la bañera propiamente dicha y tras el asiento del piloto aparece un confortable sofá de esquina que dispone de una mesa plegable. En babor el mueble de la cocina, con fregadero, nevera e, incluso, espacio para una máquina de hielo, más a popa el gran solárium sobre el local de los motores, en el caso de que utilicemos propulsores interiores, que cuando montamos fuerabordas reserva una agradable sorpresa en forma de gran almacén que, además, cuenta con un par de literas, de tal manera que con la tapa levantada y unas prolongaciones de lona, montamos un confortable camarote en un momento.

Como en esta vida no se puede tener todo, si utilizamos fuerabordas la plataforma de baño queda restringida a dos pequeños espacios laterales, dotados de ducha para endulzarse y su correspondiente escala de baño, aunque en este tipo de barco se sube del agua mejor apoyándose en los motores. Todas las superficies horizontales de la cubierta están forradas de teca, lo que resulta siempre mucho más agradable que el gelcoat y los agresivos antideslizantes que se suelen utilizar en la cubiertas.

Un arco, situado entre el salón de la bañera y el solárium, soporta las antenas de los equipos electrónicos y las luces de navegación, además de los altavoces del equipo de música y, sobre todo, los eficaces toldos que se pueden utilizar sin problemas en navegación y que resguardan bien del sol.
La maniobra de amarre cuenta, además de la cornamusa de la proa, con otras dos en popa, sobre las brazolas; para fijar las defensas existen varias cornamusas plegables en cada banda.

Interiores

La Vesuvus 35 dispone de una camareta en proa con saloncito cuyo sofá en V, que ocupa las secciones más adelantadas, se convierte en confortable litera doble, el conjunto se completa con un amplio cuarto de baño que cuenta con un inodoro eléctrico de serie. Una tercera litera colocada bajo la bañera, tiene su acceso junto a la escala y permite dormir a una tercera persona o hacer las veces de almacén.

Toda la bañera se puede convertir en “interior” instalando los toldos laterales y trasero que complementan a los dos “biminis”, proa y popa, que parten del arco central. De esta manera obtendremos un amplísimo salón en el que se incluye el mueble cocina y una litera doble sobre el solárium de popa. Además queda una tercera posibilidad, solo para los barcos con fuerabordas: mediante un sistema hidráulico se levanta el solárium, que sería la tapa del local de máquinas con intrabordas, y aparece un amplio habitáculo con dos literas y amplio espacio para almacenar de todo. Dispone de toldo lateral con cremalleras que aísla el espacio y proporciona privacidad.

Navegando

La mañana de primavera en la Bahía de Palma resultó confortable, con cielo algo cubierto, viento en calma a la espera del tradicional Garbí térmico y algo de ola larga. Apoyado en su excelente carena el Vesevus 35 se desliza suavemente sobre las aguas del mediterráneo, pasando las olas con total limpieza. Sale al planeo en pocos segundos y alcanza su crucero de 30 nudos en un suspiro. A 30 – 35 nudos afronta con naturalidad cualquier maniobra, pasa las olas con soltura, incluso las estelas recientes de otros barcos y manifiesta una notable estabilidad tanto lateral como proa – popa y de rumbo.

El puesto de pilotaje resulta confortable y desde él se disfruta de buena visibilidad en todo el contorno del barco, los diferentes mandos y controles están correctamente situados para poder ser manejados o controlados con plena comodidad. Las maniobras en puerto resultan sencillas gracias a los dos motores.

En resumen, el Vesevus 35 es un agradable crucero de día, capaz de afrontar un amplio abanico de programas de navegación que pueden cubrir todas las estaciones del año, no solo el verano. Resulta sencillo de pilotar y es capaz de transportar hasta 20 personas sie es que resulte necesario.

Vesevus 35 – Ficha técnica

Eslora: 10,75 m
Manga: 3,57 m
Manga interna: 2,55 m
Desplazamiento: 1.67 Tm
Combustible: 660 l
Agua potable: 250 l
Motor máximo: 850 Cv

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